Los detectores de llamas son dispositivos que monitorean la presencia y estabilidad de las llamas en los sistemas de quemadores. Proporcionan retroalimentación en tiempo real a los sistemas de control, lo que permite acciones correctivas inmediatas si la llama se pierde o se vuelve inestable. Estos detectores son cruciales en aplicaciones como generación de energía, procesamiento químico y tratamiento térmico de metales, donde mantener una llama estable es esencial para un funcionamiento eficiente y seguro.