Los detectores de fugas de gas son dispositivos de seguridad vitales en entornos industriales, diseñados para detectar la presencia de gases combustibles como metano, propano o butano. La detección temprana permite una intervención rápida, minimizando el riesgo de incendio o explosión. Estos detectores se utilizan ampliamente en industrias como la del petróleo y el gas, la fabricación de productos químicos y la generación de energía, donde las fugas de gas plantean importantes problemas de seguridad.